La voz del Sumiller

Compromiso, emociones y sentido


Tres palabras que para el presidente de la Asociación Cultural Sumilleres de La Rioja, Alfredo Selas, deberían estar en el decálogo de principios personales y profesionales de los sumilleres.


Con motivo de la puesta de largo de esta nuestra página web, que ha de servir como eje central y transmisor de noticias, contactos, sugerencias, inquietudes…pronunciemos las tres palabras del encabezamiento. Y tratemos tres asuntos o temas que, como sumilleres y profesionales del sector servicios -además de como amantes del ejercicio de la apreciación sensorial- deberían estar en nuestro decálogo de principios personales y profesionales.
 

Compromiso es una palabra maravillosa, tan llena de significados y significantes que yo cada día tengo más en consideración. Nuestra profesión es de una abnegación y vocación de servicio innegables y ello, además de duro, a menudo es poco reconocido, sin embargo aun pienso que hemos de ir más allá y, a pesar de todo, ejercer un fuerte compromiso con nosotros mismos hacia nuestra profesión. Por eso pediría que no sólo nos quedemos con ser miembros de nuestra Asociación de Sumilleres sino que igualmente participemos activamente en reuniones, actividades, etc. Entregar y compartir nuestro tiempo libre, comprometernos en mejorar nuestras competencias profesionales y estar al día es el mejor favor que nos podemos (y podemos) hacer.


Emociones. Sin duda la parte -digamos más festiva- que más se nos considera como sumilleres, es la de la cata. Se nos supone expertos en el arte de apreciar sensorialmente todos los productos agroalimentarios que se consumen. Eso está muy bien. Que podamos ayudar a clientes y consumidores a adquirir criterio a la hora de comprar y consumir tanto vino como otros productos. Pero particularmente entiendo que el enriquecimiento personal que supone poseer esas destrezas por las cuales nos volvemos más cultos y despiertos, a la vez que despertamos tantas emociones, solo mediante el ejercicio de la cata se consigue.


Y sentido. ¿Qué sentido puede tener la vida si no es el empeño constante de procesar toda la información que constantemente nos suministran nuestros sentidos? ¿Y qué sentido encontramos a nuestro trabajo si no es el de facilitar estrategias de un mejor y más sano disfrute, y hacerlo con la mejor disposición y entrega?


Alfredo Selas, presidente de la Asociación Cultural Sumilleres de La Rioja